Monday, February 20, 2012

Querido Javier;

Ay amigo, tanto tiempo ha pasado sin verte; sin tener noticias tuyas. ¡Te echo de menos! No te he olvidado. Le nuestra fue una amistad muy bella para mi. Muy profunda. Se me hace difícil creer que en este mundo tan vinculado, no he vuelto a verte ni a saber de ti.  He preguntado.  Encontré a todos tus compañeros de EF, y me dicen que no, no saben de ti. No te imaginas cuanto te he buscado. En Google, en MySpace, en Friendster, en Facebook. Tengo un sinnúmero de amigos en Facebook con tu nombre. Pero parece ser que ninguno eres tu. La última vez que intenté marcar tu casa, no funcionaba el número.  Me dijeron por ahí que cambiaron el sistema de números en España.  O ¿será que tu familia cambió de casa? Pero de hecho, yo ni sé si estás en España. ¿Estás en Nueva York; en Boston quizás?

Quiero saber que ha pasado en tu vida. ¿Sigues con Shari?  ¿Tienen hijos?  Y lo más importante, ¿estás feliz? Yo me acuerdo que me contaste que viniste a Boston para aprender inglés porque en España nunca terminaste la preparatoria. Y que, en España, si uno no termina, eso ya es todo. No hay otra manera; no hay otra oportunidad.  Me dijiste que al aprender inglés, ibas a poder terminar tus estudios en los estados unidos. Pero poco después, te casaste y regresaste a España.

Yo ni me acuerdo de la última vez que vi tu cara. Quizás fuiste tu quien me fue a dejar en la estación del bus en agosto de 1995.  ¿Te acuerdas de esa semana, y lo bonito que fue? Fuimos a ese restaurante donde los meseros son groseros a propósito y sacamos las fotos con esa maquina de condones en el baño de los hombres.  ¿Te acuerdas de la vez que fuimos a tu casa en Newton Centre y miramos Belle Epoque? ¿Te acuerdas de la noche que te vestimos en mi vestida prom, y te pusimos maquillaje en la cara?  ¿Te acuerdas de todas las noches con los demás españoles, jugando Nintendo, fumando marihuana, y escuchando los Gypsy Kings?

Pues todavía no me rindo.  Tengo una fantasía que voy a ir algún día a Burgos a buscarte. O por lo menos tus padres y tu hermano.  El único que sé son sus apellidos, y que tu papá tenía un negocio vendiendo equipo para dentistas.  Espero poder ver tu cara por lo menos una vez mas en esta vida. Me gustaría mucho escuchar la historia de tu vida. Mas que nada, espero que estés logrando todos tus sueños y que tengas una vida llena de amor y felicidad. Y ojala, me puedas acompañar al Star Market una vez más. Te dejaré mirarme, escogiendo la mejor manzana verde. Y después iremos al deli para que te preparen tu bocadillo de salami. Hasta entonces, sigo aquí, tu amiga que te quiere mucho, KB.

No comments:

Post a Comment